No solo cuenta el agua.
El té, el café y la leche también aportan líquidos, y los alimentos contienen parte del agua que tomamos. El agua es una opción sencilla para el día a día. El NHS recomienda beber con regularidad a lo largo del día y elegir opciones con menos azúcar.
Una orientación, no una cifra mágica.
Tus necesidades pueden cambiar con el calor, la actividad prolongada, el embarazo, la lactancia o una enfermedad. Un número fijo de vasos es una orientación, no una garantía de que todas las personas necesiten la misma cantidad.
Si te han indicado un límite de líquidos, sigue las recomendaciones de tu profesional sanitario.
Haz sitio para el próximo sorbo.
Elige un momento que ya forme parte de tu día: sentarte a trabajar, hacer una pausa o comer. Úsalo como señal para pensar si te apetece beber algo.
En PooDoo, el registro de agua y los recordatorios ajustables están pensados para facilitar esos pequeños momentos. Tú pones la rutina. Tu compañero pone el aviso.





